Cáncer:  La importancia en la prevención
                                               del cáncer cérvico uterino
a través del Papanicolau

La ginecóloga Marcia Silva dice que "pese a que el cáncer cérvico uterino es uno de los más diagnosticados, es la segunda causa de muerte en el grupo de cáncer ginecológico".

Un examen tan conocido como el Papanicolau (PAP) es suficiente para evitar el desarrollo del cáncer cérvico uterino. Aunque éste es un procedimiento sumamente desagradable para las mujeres, el realizarlo puede evitar una serie de complicaciones que, con el tiempo, pueden costar la vida de una paciente.

Un documento publicado en la revista chilena de Obstetricia y Ginecología del 2002, escrito por el doctor Felipe Serman, explica que "se estima que el cáncer cervicouterino causa alrededor de 500 mil muertes al año en el mundo. En Chile anualmente se diagnostican mil 500 casos y fallecen alrededor de 900, siendo la tasa de mortalidad de 9,6 por cada 100 mil mujeres".

El cáncer del cuello uterino es la segunda causa de muerte en el grupo de los cáncer ginecológicos. Su detección temprana es determinante a la hora de evitar esta enfermedad

Este mal obedece a un cambio en las células que cubren las paredes del cuello uterino. La Ginecóloga Marcia Silva advierte que "se empiezan a alterar las células y después se dividen sin control, formando tumores en el cuello del útero". la especialista agrega que el principal problema no radica en estos tumores, sino en sus ramificaciones, más conocidas como metástasis, que pueden llegar a distintos órganos del cuerpo.

Por otro lado, según la profesora del Instituto Médico Ginecológico, "este es uno de los pocos cánceres que pueden tener un génesis viral, dado por una cepa del Papiloma virus, que se transmite, preferentemente, por vía sexual". Es por esto que resulta de gran importancia el sometimiento al PAP, ya que es la única forma de diagnosticar a tiempo un posible cáncer. Cuando el Papiloma virus ataca el cuello uterino, se generan lesiones que, en un principio, pueden ser leves, pero con el tiempo progresan y aumentan considerablemente su severidad, produciendo cáncer.

En un comienzo, la lesión por virus puede ser de bajo grado. Marcia Silva apunta que un 16% de éstas tienen posibilidades de transformarse en cáncer in situ, es decir, sin metástasis; el 60% desaparecen solas; y el 23% pueden no presentar variaciones. Una lesión leve puede tardar entre 3 y 5 años en convertirse en cáncer in situ. Una vez es este estado, va a depender del tipo y agresividad del cáncer el tiempo que tarde en hacer metástasis.

Por esta razón, es importante que una vez iniciada la vida sexual, las mujeres se sometan, por lo menos una vez al año, al Papanicolau, olvidando los mitos que dicen, por ejemplo, que este examen es para mayores de 18 años. La especialista es enfática en señalar que "las pacientes mueren de las metástasis del cáncer, porque empieza a invadir otros órganos del cuerpo. Esto ocurre en casi todos los cáncer: matan por la invasión más que por el tumor en sí mismo".

El cáncer es un mal que puede afectar, de uno u otra forma, a toda la población. Es de vital importancia utilizar las herramientas que ofrecen los sistemas de salud para prevenir una enfermedad cuyo progreso causa sufrimiento no sólo en al paciente, sino en toda la familia.

Motivo de Consulta

La doctora Marcia Silva señala
que "algunos de los síntomas
que puede notar la paciente
infectada con Papiloma virus
es una secreción de mal olor
con sangre. Otra razón de
consulta es el sangramiento
al tener relaciones sexuales,
lo que se conoce como
sinusorrágia, que es causado
por que el pene toca la lesión
del cuello". Estos son unos
de los pocos indicios de
anormalidad, por esta razón
es difícil detectar un posible
cáncer sin el examen
correspondiente.